domingo, 1 de febrero de 2009

SENTIMIENTOS

Mati Klarwein

NOSTALGIA
es cuando el momento trata de huir del recuerdo para suceder de nuevo y no lo consigue.
RECUERDO
es cuando, sin autorización, tu pensamiento te muestra un capítulo.
ANGUSTIA
es un nudo muy bien apretado en el medio de la tranquilidad.
PREOCUPACIÓN
es como un pegamento que no deja salir de tu pensamiento lo que todavía no sucedió.
INDECISIÓN
es cuando vos sabés muy bien lo que quieres, pero te parece que deberías optar por otra cosa.
SEGURIDAD
es cuando la idea se cansa de buscar y para.
INTUICIÓN
es cuando tu corazón da un saltito en el futuro y vuelve rápido.
PRESENTIMIENTO
es cuando pasa por tu mente el “trailer” de una película que puede ser que ni suceda.
VERGÜENZA
es un paño negro que tú quieres para cubrirte en aquella hora.
ANSIEDAD
es cuando los minutos parecen interminables para conseguir lo que se quiere.
INTERÉS
es un signo de exclamación o de interrogación en el final del sentimiento.
SENTIMIENTO
es la lengua que el corazón usa cuando necesita mandar algún mensaje.
RABIA
es cuando el león que vive en ti, muestra los dientes.
TRISTEZA
es una mano gigante que aprieta el corazón.
FELICIDAD
es un momento que no tiene prisa ninguna.
AMISTAD
es compartir la vida con los amigos por mas diferentes que ellos sean.
CULPA
es cuando tú estás convencido que podías haber hecho algo diferente, pero ni siquiera lo intentaste.
LUCIDEZ
es un acceso de locura al contrario.
RAZÓN
es cuando el cuidado aprovecha que la emoción está durmiendo y agarra el comando.
VOLUNTAD
es un deseo que nos incentiva a hacer nuevos descubrimientos.
PASIÓN
es cuando, a pesar de la palabra “peligro”, el deseo llega y entra.
AMOR
es cuando la pasión no tiene otro compromiso marcado.

DISFRUTA TODOS LOS MOMENTOS POR PEQUEÑOS QUE ESTOS SEAN, ALGUNA HUELLA DEJARAN EN TI.

sábado, 31 de enero de 2009

LA MOCHILA

Alejandra Salgado
“El Mulá Nasrudín se encontraba en las afueras de Isfahan, descansando debajo de un árbol, cuando vio aparecer a un mochilero. -¿Dónde vas extranjero? – le preguntó cortésmente -En realidad no lo sé – contestó el caminante – ando en busca de felicidad. No necesito trabajar pues he cosechado una considerable fortuna, la vida no me ofrece mayores desafíos, y nada me satisface. Sin decir nada, de un salto, Nasrudín arrebató la mochila del desconocido y escapó a toda prisa. La víctima corrió detrás de él con todas las fuerzas de su alma. Pero el Mulá conocía bien el lugar, y todos sus atajos, así que no le fue difícil dejarlo atrás. Al llegar a una carretera Nasrudín abandonó la mochila y se escondió detrás de un arbusto. Un rato después llegó el desesperado viajero, que no podía dar crédito a sus ojos al ver a su mochila en medio del camino. Así que corrió hacia ella, la tomó y comenzó a saltar de alegría. Entonces, el Mulá salió del arbusto y le dijo: -Esa es una manera de crear felicidad.“

Loly Criado Plaza

La razón y la Pasión, son el timón y la vela ... De nuestra alma navegante.
Kahlil Gibram

CACHORRITOS EN VENTA

Ferjo

El dueño de una tienda estaba colocando un anuncio en la puerta que leía: "Cachorritos en venta". Esa clase de anuncios siempre atraen a los niños, y pronto un niñito apareció en la tienda preguntando: "¿Cuál es el precio de los perritos?" El dueño contestó: "Entre $30 y $50". El niñito metió la mano en su bolsillo y sacó unas monedas: "Sólo tengo > $2.37... ¿puedo verlos?". El hombre sonrió y silbó. De la trastienda salió su perra corriendo seguida por cinco perritos. Uno de los perritos estaba quedándose considerablemente atrás. El niñito inmediatamente señaló al perrito rezagado que cojeaba. "¿Qué le pasa a ése perrito?", preguntó. El hombre le explicó que cuando el perrito nació, el veterinario le dijo que tenía una cadera defectuosa y que cojearía por el resto de su vida. El niñito se emocionó mucho y exclamó: "¡Ese es el perrito que yo quiero comprar!". Y el hombre replicó: > "No, tú no vas a comprar ese cachorro, si tú realmente lo quieres, yo te lo regalo". Y el niñito se disgustó, y mirando directo a los ojos del hombre le dijo: "Yo no quiero que usted me lo regale. El vale tanto como los otros perritos y yo le pagaré el precio completo. De hecho, le voy a dar mis $2.37 ahora y 50 centavos cada mes hasta que lo haya pagado completo". El hombre contestó: "Tú en verdad no querrás comprar ese perrito, hijo. El nunca será capaz de correr, saltar y jugar como los otros perritos". El niñito se agachó y se levantó la pierna de su pantalón para mostrar su pierna izquierda, cruelmente retorcida e inutilizada, soportada por un gran aparato de metal. Miró de nuevo al hombre y le dijo: "Bueno, yo no puedo correr muy bien tampoco, y el perrito necesitará a alguien que lo entienda". El hombre estaba ahora mordiéndose el labio, y sus ojos se llenaron de lágrimas... sonrió y dijo: "Hijo, sólo espero y rezo para que cada uno de estos cachorritos tenga un dueño como tú".

En la vida no importa quién eres, sino que alguien te aprecie por lo que eres, y te acepte y te ame incondicionalmente. Un verdadero amigo es aquél que llega cuando el resto del mundo se ha ido.

jueves, 29 de enero de 2009

Jim Warren

Yo soy el dueño de mi destino; yo soy el capitán de mi alma.

William Ernest Henley

TORNEO DE CANTO

David Schluss
Una vez llegó a la selva un búho que había estado en cautiverio, le contaba a todos acerca de las costumbres de los humanos. Contaba, por ejemplo, que en las ciudades los hombres calificaban a los artistas en competencia, a fin de decidir quienes eran los mejores en cada disciplina, pintura, dibujo, escultura, canto... La idea de transplantar costumbres humanas prendió con fuerza entre los animales y quizás por ello se organizó de inmediato un concurso de canto, en el cual se anotaron rápidamente casi todos los presentes, desde el jilguero al rinoceronte. Guiados por el búho, que había aprendido en la ciudad, se decretó que el concurso se definiría por el voto secreto y universal de todos los concursantes, que serían de esta manera su propio “jurado”. Así fue. Todos los animales incluido el hombre pasaron al estrado y cantaron recibiendo el más o menos intenso aplauso de la audiencia. Luego anotaron su voto en un papelito y lo colocaron doblado en una gran urna que sostenía el búho. Cuando llegó el momento del recuento, el búho se subió al improvisado escenario y flanqueado por dos ancianos monos, abrió la urna para leer y comenzar el recuento de los votos del “transparente acto eleccionario”, “gala del voto universal y secreto” y “ejemplo de vocación democrática” (como había escuchado decir a los políticos en las ciudades).Uno de los ancianos sacó el primer voto y el búho, ante la emoción general, gritó: - ¡El primer voto, hermanos, es para nuestro amigo el burro! Se produjo un silencio, seguido de algunos tímidos aplausos. - ¡Segundo voto: burro! ...¿?... - ¡Tercero... burro! Los concurrentes comenzaron a mirarse, sorprendidos al principio, acusadoramente después y por último, cuando proseguían apareciendo votos para el burro, cada vez más culposos y avergonzados de sus propios votos. Todos sabían que no había peor canto que el desastroso rebuzno del equino. Sin embargo, uno tras otro, los votos lo elegían como el mejor de los cantores. Y así sucedió que, terminado el escrutinio, quedó decidido por “libre elección” del “imparcial” jurado, que el desigual y estridente grito del burro era el ganador: LA MEJOR VOZ DE LA SELVA Y ALREDEDORES. El búho explicó después lo sucedido: cada concursante considerándose a sí mismo el indudable vencedor, había dado su voto al menos calificado de los concursantes. Aquel que no podía representar amenaza alguna a su propia proclamación. La votación fue casi unánime. Sólo dos votos no fueron para el burro: el del propio burro que nada tenía para perder y votó sinceramente por la calandria y el del hombre que (cuándo no), votó por sí mismo.

martes, 27 de enero de 2009

LA PERSONA CORRECTA

Irina

Quizás Dios quiere que conozcamos unas pocas personas equivocadas antes de conocer a la correcta, para que cuando finalmente conozcamos a la persona correcta, sepamos cómo estar agradecidos por ese regalo. Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra se abre, pero muchas veces miramos tanto la puerta cerrada que no vemos la que ha sido abierta para nosotros. El mejor tipo de amigo es aquel con quien te puedes sentar en el patio y columpiarte con él, sin decir una palabra, y después irte sintiendo como si hubiera sido la mejor conversación que jamás tuviste. Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos qué nos está faltando hasta que llega. ¡Darle a alguien todo tu amor nunca es una garantía de que te amará de vuelta! No esperes amor a cambio, sólo espera a que crezca en su corazón, pero si no lo hace, alégrate de que creció en el tuyo. No te fijes en la pinta; te puede decepcionar. No te fijes en la riqueza; incluso eso se desvanece. Fíjate en alguien que te haga sonreír porque se necesita sólo una sonrisa para hacer que un día oscuro parezca claro. Encuentra al que hace sonreír a tu corazón. Sueña lo que tú quieres soñar; anda donde tú quieras ir; se lo que tú quieres ser, porque sólo tienes una vida y una oportunidad para hacer todas las cosas que quieres hacer. Que tengas suficiente felicidad que te haga dulce, suficientes pruebas que te hagan fuerte, suficiente esperanza que te haga feliz. Ponte siempre en los zapatos del otro. Si sientes que te duele probablemente también le duele a la otra persona. La felicidad está con aquellos que lloran, aquellos que están dolidos, aquellos que han buscado, y aquellos que han intentado, porque sólo ellos pueden apreciar la importancia de aquella gente que ha tocado sus vidas. La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo; ellos tan sólo saben sacar lo mejor de todo lo que se les presenta en el camino.

LA OPORTUNIDAD PERDIDA

Alberto Pancorbo

Un hombre recibió una noche la visita de un ángel, quien le comunicó que le esperaba un futuro fabuloso: se le daría la oportunidad de hacerse rico, de lograr una posición importante y respetada dentro de la comunidad y de casarse con una mujer muy hermosa.
Ese hombre se pasó la vida esperando que los milagros prometidos llegasen, pero nunca lo hicieron, así que al final murió solo y pobre. Cuando llegó a las puertas del cielo vio al ángel que le había visitado tiempo atrás y protestó: "Me prometiste riqueza una buena posición social y una bella esposa. ¡Me he pasado la vida esperando en vano!".
-Yo no te hice esa promesa, replicó el ángel, " Te prometí la oportunidad de riqueza, una buena posición social y una esposa hermosa".
El hombre estaba realmente intrigado. "No entiendo lo que quieres decir", confesó.
-"Recuerdas que una vez tuviste la idea de montar un negocio, pero el miedo al fracaso te detuvo y nunca lo pusiste en practica?"
El hombre asintió con un gesto. "Al no decidirte unos años más tarde se le dio la idea a otro hombre que no permitió que el miedo al fracaso le impidiera ponerla en practica.
Recordarás que se convirtió en uno de los hombres más ricos de la ciudad".
-"También recordarás", prosiguió el ángel, "aquella ocasión en que un terremoto asoló la ciudad derrumbó muchos edificios y miles de personas quedaron atrapadas en ellos. En aquella ocasión tuviste la oportunidad de ayudar a encontrar y rescatar a los supervivientes, pero no quisiste dejar tu hogar solo por miedo a que los muchos saqueadores que había te robasen tus pertenencias: así que ignoraste la petición de ayuda y te quedaste en casa".
El hombre asintió con vergüenza.
"Esa fue tu gran oportunidad de salvarle la vida a cientos de personas, con lo que hubieras ganado el respeto de todos ellos", continuo el ángel.
-"Por último, ¿recuerdas aquella hermosa mujer, que te había atraído tanto? La creías incomparable a cualquier otra y nunca conociste a nadie igual.
Sin embargo, pensaste que tal mujer nos se casaría con alguien como tú y para evitar el rechazo, nunca llegaste a proponérselo". El hombre volvió a asentir, pero ahora las lágrimas rodaban por sus mejillas.
"Si amigo mío, ella podría haber sido tu esposa", dijo el ángel. "Y con ella se te hubiera otorgado la bendición de tener hermosos hijos y multiplicar la felicidad en tu vida".
A todos se nos ofrece a diario muchas oportunidades, pero muy a menudo, como el hombre de la historia, las dejamos pasar por nuestros temores e inseguridades.
Pero tenemos una ventaja sobre el hombre de esta historia. Aún estamos vivos.

sábado, 24 de enero de 2009

EL PERRO QUE NO PODIA BEBER

Rob Gonsalves
Le preguntaron a Shibli: - ¿Quién te guió en el camino? Contestó: - Un perro. Un día lo encontré casi muerto de sed a la orilla del río. Cada vez que veía su imagen en el agua, se asustaba y se alejaba creyendo que era otro perro. Finalmente, fue tal su necesidad que venciendo su miedo se arrojó al agua; y, entonces, “el otro perro” se esfumó. El perro descubrió que el obstáculo era él mismo y la barrera que lo separaba de lo que buscaba había desaparecido. De esta misma manera, mi propio obstáculo desapareció cuando comprendí que era mi propio ser. Fue la conducta de un perro lo que me señaló por primera vez el Camino.

El camino del sufí.

viernes, 23 de enero de 2009

COMO HACERTE SABER

Irina

Como hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno solo tiene que buscarlo y dárselo.
Que nadie establece normas salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde forma.

Que la forma no se pierde con abrirnos.

Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.

Que no está prohibido amar.
Que también se puede odiar.

Cómo hacerte saber que nadie establece
normas salvo la vida!...
Que el odio y el amor son afectos.

Que la agresión porque sí, hiere mucho.

Que las heridas se cierran.

Que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.

Que los afectos nos definen.

Que definirse no es remar contra la corriente.

Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja.

Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.

Que negar palabras implica abrir distancias.

Que encontrarse es muy hermoso.

Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.

Que la vida parte del sexo.

Que el por qué de los niños tiene un por qué.

Que querer saber de alguien no solo es curiosidad.

Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana.
Que nunca está de más agradecer.
Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.

Que nadie quiere estar solo.

Que para no estar solo hay que dar.

Que para dar debimos recibir antes.
Que para que nos den también hay que saber como pedir.

Que saber pedir no es regalarse.

Que regalarse es en definiva no quererse.
Que para que nos quieran debemos mostrar quienes somos.

Que para que alguien sea hay que ayudarlo.
Que ayudar es poder alentar y apoyar.

Que adular no es ayudar.

Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.

Que las cosas cara a cara son honestas.

Que nadie es honesto porque no roba.

Que el que roba no es ladrón por placer.

Que cuando no hay placer en hacer las cosas, no se está viviendo.

Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte.

Que se puede estar muerto en vida.

Que se siente con el cuerpo y la mente.

Que con los oídos se escucha.

Que cuesta ser sensible y no herirse.

Que herirse no es desangrarse.

Que para no ser heridos levantamos muros.

Que quien siembra muros no recoge nada.
Que casi todos somos albañiles de muros.

Que sería mucho mejor construir puentes.

Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.

Que volver no implica retroceder.
Que retroceder puede ser también avanzar.

Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol.

Como hacerte saber, que nadie establece normas, salvo la vida!...


Mario Benedetti